Ahora toca atacar a los chiringuitos de playa valencianos

El Gobierno Zapateril, como no tiene una cosa mejor que hacer, se ceba ahora con los bares y chiringuitos de la costa valenciana, olvidando el acuerdo que se firmó en el año 1999 entre los hosteleros y la Dirección General de Costas.

Pero a éste, a Zapatero, le trae al pairo, se ha saltado la antigua Ley de Costas, ordenando demoler todas las construcciones legales que no se ajustan a la nueva ley, y que anteriormente si que se ajustaban a la existente en su momento.

En materia económica, social y laboral no hará nada, pero joder a los españoles se está poniendo las botas.
«Hay que salvar los chiringuitos»
Los hosteleros de Pinedo y el Saler se reúnen hoy con el Ayuntamiento

Las terrazas de Pinedo y el Saler se han convertido en una prioridad para el Ayuntamiento de Valencia. «Utilizaremos todas las herramientas jurídicas en nuestras manos para impedir que los restaurantes tengan que eliminar las terrazas. Hay que salvarlas», aseguró ayer la concejal valenciana Lourdes Bernal.
La prioridad es tal que hoy mismo la edil ha convocado de urgencia a los hosteleros de la zona y a la federación para buscar soluciones urgentes. Solamente restan 15 días para que acabe el año. A los restauradores les esperan en 2010 sanciones imposibles de asumir. Es decir, 60 euros diarios por metro cuadrado de terraza que esté instalada a partir del 1 de enero y 5 euros más por el beneficio supuestamente ilícito que sacarían de esas mesas instaladas al aire libre.
Los ocho restaurantes situados a pie de playa se quejan de que la Dirección General de Costas ha cambiado de opinión y considera ilegales las terrazas que autorizó en 1999, cuando se construyeron los locales de Pinedo y el Saler. «Derribaron nuestros chiringuitos para que los nuevos fueran legales y diez años después ya no lo son», se queja uno de los propietarios.

Es una forma mas de fastidiar el empleo, el turismo y el bienestar de la Comunitat Valenciana.

Saludos Anti ZP

1 Comentario, y tu qué opinas?:

Caballero ZP 16 diciembre, 2009 16:41  

En Galicia hace tiempo que arremetieron contra los pocos que hay, mientras Pepiño y otros colegas tienen una casita en la misma playa sin que costas la derribe.
Saludos