Que tristeza

Ayer, mientras desayunaba, un sentimiento de tristeza e impotencia me invadía el cuerpo mientras leía la siguiente noticia.

La herriko, abierta; Emilio, exiliado

(PD).- La «herriko taberna» de Lazcano que destrozó Emilio Gutiérrez, «el de la maza», como venganza después de que ETA reventase su casa con una bomba, ya funciona a pleno rendimiento. Mientras, él sigue exiliado en Alicante, puesto que le impide regresar a su pueblo la presión de los proetarras y el miedo a represalias.

Esa misma presión asfixiante y ese mismo miedo lógico que le obligaron a marcharse cuando los simpatizantes de ETA empapelaron el pueblo con carteles amenazantes y convocaron una marcha contra él.

Sigo, un día después, entristecido y con una rabia incontenida.

Saludos Anti ZP

1 Comentario, y tu qué opinas?:

Joven Madrileño 24 abril, 2009 13:17  

Eso ya se sabía desde que hizo esa heroicidad. Con dos cojones, pero los que deben bajar las cabeza y acojonarse deberían ser los putos proetarras de mierda.